Hay artistas que surgen en el lugar correcto y en el momento histórico adecuado. Son los artistas a la altura de su tiempo. Quizás por esto suelen ser también los que difícilmente pueden tomarle el pulso al tiempo que los encumbra. ¿Quién querría bajarse del templo de la fama para comprender a sus arquitectos?

Digo esto porque Gerardo Peña es el cantautor mexicano que nació donde nunca debió haber nacido, en un país donde la televisión junto con la corrupción de la radio y de todos los sistemas de difusión artística y cultura, marcaron la pauta de lo que la gente debe escuchar. De modo que él no ha sido un cantautor comprendido por su tiempo, pero sí es uno de los pocos compositores mexicanos que fueron capaces de entender la miseria musical de su época, de sobrevivir a ella y de impulsar su música a contracorriente.

Los músicos mexicanos saben que el tiempo no sólo abarca compases, sino historia. Y ese tiempo que todo lo comprende es la única compañía disquera con la que ellos firmaron un contrato de exclusividad. Ahí reside quizás, por lo menos en México, el secreto de su sobrevivencia.

Las mejores canciones de Gerardo Peña, como reflejo de un trabajo musical que comprende al tiempo y a la historia de su tiempo, no se inspiran tanto en historias o emociones como en preguntas. Y esto es siempre desconcertante. Así, entre pregunta y pregunta, sin más respuesta que su musicalidad, va forjando sus partituras de dudas. Tras más de 20 años de trabajo, las ha elaborado, mejorándolas, demostrando con ello que la duda y la pregunta también son perfectibles.

Por cierto, la prueba más palpable de la capacidad de Gerardo Peña para expresar su tiempo preguntándose, curiosamente no la obtuve en México, creo, sino en Estados Unidos, y no a través de un público mexicano, sino por un reducido y causal auditorio de jóvenes chicanos. Íbamos rumbo a aquella famosa manifestación en Washington contra la globalización de la miseria. Los viajeros llevaban de todo. Yo llevaba la música de Gerardo Peña. Les puse uno de sus casettes en el tocacintas. Los chicanos se miraron con asombro mientras escuchaban. Algo llegaba directamente a ciertos rincones de su intimidad. Algo les hablaba más cerca y con más familiaridad que cualquier canción ranchera o norteña de las que se ponen a oir afanosamente, a todo volumen, para "rescatar su cultura". Ya no querían escuchar otra cosa. Alguien les estaba hablando en un idioma que ellos sí entendían. Increíblemente, a millas de distancia y sin haber tenido contacto alguno con el tiempo y el lugar que hicieron a Gerardo Peña, esas canciones tan llenas de preguntas a ellos sólo les ofrecían respuestas.

-¿De verdad que es mexicano? ¿Por qué no lo conozco? -preguntaban-. Yo no sabía que se hace música así en México.

-Bueno, no se sientan mal -les expliqué-. La mayoría de los mexicanos tampoco lo saben. Y muchos de ellos ni quieren saberlo.

          MALÚ HUACUJA DEL TORO. New York.
          Programa de mano del concierto A guitarra limpia de Gerardo Peña, 26 de abril de 2003, en La Habana, Cuba.










COMENTARIOS (fragmentos)

"Sensible y muy creativo, así puede definirse a Gerardo Peña, uno de los auténticos valores de la canción nacional actual."
EL NACIONAL. México, D.F. 13 de Agosto de 1995.


"Gerardo Peña sí es profeta en su propia tierra: acompañado de su inseparable guitarra, llevó sus historias, su vida y sus sueños a un escenario hermosillense compuesto de jóvenes y adultos que disfrutaron deliciosamente por largo rato de sus interpretaciones inéditas."
EL INDEPENDIENTE. Hermosillo. 29 de Julio de 1996.


"Integrante original de Malasangre, legendaria agrupación de canto nuevo hermosillense, Gerardo formó parte también del extraordinario grupo Tránsito. En esos dos colectivos musicales, Gerardo Peña escribió páginas trascendentes de la música contemporánea sonorense, con sus canciones de corte universal. Ahora, en solitario, nos ofrece una propuesta sólida y fresca, producto de una madurez que no se opone a la rebeldía y a la libertad del autor."
ESFERA. Hermosillo. 19 de Junio de 1998.


"Otro debut discográfico es el del cantautor Gerardo Peña, titulado Nada, que reúne un puñado de excelentes canciones de quien, podríamos decir, es una de las jóvenes promesas de la música nacional."
CIRCULO MIXUP. México. Marzo de 1999.


"Las influencias de Gerardo Peña parten del folk, el fonqui progresivo y el canto nuevo. . . Nada, es un compacto más suelto, más profundo, mejor terminado."
PROCESO. México, D.F. 18 de Abril de 1999.


"El más reciente disco de Gerardo Peña, Nada, es excelente y se presenta hoy... El primer disco solista de Peña (antes integrante del célebre grupo Tránsito) se titula El tren. Ambos materiales son de producción independiente, como muchos buenos discos."
LA JORNADA. México, D.F. 24 de Abril de 1999.


"Con un nutrido público que ovacionaba sus nuevas melodías y que cantaba rolas "pasadas", el cantautor Gerardo Peña presentó el sábado por la noche en el Museo de Culturas Populares su más reciente producción, bajo el título de Nada . . . una propuesta musical propia, ajena a los dictados de mercadeo de las grandes disqueras."
EL UNIVERSAL. México, D.F. 26 de Abril de 1999.


". . .sentimiento de gratificación experimentamos al escuchar los dos primeros trabajos discográficos del también azteca Gerardo Peña. De paso por Argentina, este cantautor treintañero presentó El tren y Nada, dos placas producidas de forma independiente y que son reflejo de una obra sensitiva y original . . ."
LA CONTUMANCIA. Buenos Aires. 5 de Mayo de 1999.


"El trovador Gerardo Peña tocó sus composiciones en el vestíbulo del Teatro Angela Peralta, ante un público que reconoció su calidad . . . Lo de Peña es un acento rockero, donde la guitarra se rasga y golpea con fuerza, como si fuera un tambor de percusiones. . . De tal forma que tuvimos ante nosotros a un músico completo que inició su viaje a través de Ven . . ."
NOROESTE. Mazatlán. 19 de Mayo de 2000.


"Peña, aunque es joven aún, por la calidad de sus temas se deduce que tiene tras de sí un enorme bagaje de emociones y conocimientos sobre la naturaleza del amor; o en todo caso tiene una gran sensibilidad para descubrir en las cosas más sencillas ese no-sé-qué que conmueve."
EL SOL DEL PACIFICO. Mazatlán. 19 de Mayo de 2000.


"La calidad y contenido de sus melodías que lo han caracterizado en su trayectoria, le han llevado a aparecer en los foros más importantes del país como Monterrey, Guadalajara, Querétaro, Morelia y Puebla; y del extranjero en San Francisco y próximamente en España y Alemania . . ."
EL IMPARCIAL. Hermosillo. 11 de Julio de 2000.


"Gerardo Peña vereint in seinen Texten und seiner Musik Fragmente aus verschiedenen Kulturen und Zeiten. Mit Elementen aus Folk und Funk der 70er Jahre, aus dem südamerikanischen Protestlied, der Nueva Trova aus Cuba, Serrat und ureigenen Tönen singt Peña, was ihn bewegt."
WERKSTATT 3. Hamburgo. Diciembre de 2000.


"Conocido por su talento en la composición musical y como poeta por la belleza que imprime a sus canciones, el músico sonorense Gerardo Peña presentará hoy su tercer material discográfico como solista titulado "Torre de Babel". Para todos los amantes de la buena música, vuelve la maestría de la guitarra de Peña a inundar el auditorio Emiliana de Zubeldía, dejando ver por qué el cantautor hermosillense, ha sido reconocido en importantes eventos nacionales e internacionales gracias a la calidad de su composición. Belleza, sencillez, en pocas palabras poesía, esa es la palabra exacta para definir las canciones de Peña . . ."
EL IMPARCIAL. Hermosillo. 8 de Junio de 2001.


"El tercer disco del cantautor sonorense Gerardo Peña es la expresión de una madurez que le permite a este talentoso guitarista y compositor ser osado en la construcción de un concepto musical propio y a todas luces atractivo. (...) De esas experiencias ha ido ganando un público fiel con el que suele establecer una comunicación intensa."
LATIN PULSE. Julio de 2001.¨


"Ante un numeroso público, el concierto lo abrió el sonorense Gerardo Peña, autor de tres discos, que presenta su más reciente producción Torre de Babel, donde la trova y el rock se convierten en cómplices de un mismo sentimiento. Es un compositor que profundiza menos en la forma de la palabra, para centrarse más en el contenido. Sus versos no se distraen con la belleza, sino que persiguen un fondo realista y crítico. Aunque también le canta al amor, aprovecha sus composiciones para denunciar situaciones de su entorno social, como la desvalorización de la vejez o la inolerancia sexual. Canciones como Los abuelos o Buenos vecinos desnudan a un compositor inquieto para quien, como para buen norteño, el lenguaje es un medio, no una forma."
LA JORNADA. México, D.F. 20 de Agosto de 2001.





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