GERARDO PEÑA: "EL CAPITAN DEL TITANIC"


Tercera llamada. Inicia el concierto:
¿Qué sientes?
-Ganas de exprimirme y darme-.


Aquella cabrona costumbre del Meñe llegó a hacerse legendaria en todas las giras. No bien poníamos pié en caserío, pueblo o ciudad -todos por primera vez en nuestra vida- y al instante preguntaba con urgencia a cualquiera de nosotros: ¿No sabes dónde está el baño?

Eran días de letra y música, del grupo Tránsito y sus rolas regañonas, los días de no tener ni en qué caernos vivos y de las giras aventureras por caminos rurales. Tocadas plenas de entrega y recepción. Picar piedra, tocar y tocar puertas para poder tocar esas cosas que salen de adentro. Sonrían: Dios no existe. Hinchados de ganas de largarse del Pueblo Blanco natal, comerse el mundo. Hasta que llegó el momento de irse con su música a otra parte.

CL: Barrio, morras, canción. ¿Materia prima de algo o adobes románticos?
GP: Barrio y morras, entre otras cosas, son adobes de mi vida y mi vida es la materia prima de mi canción. Y sí, adobes románticos, por qué no. No me caracterizo por ser romántico pero mi romanticismo es del otro tipo, no el de las rolitas de amor sino el de las piedritas en el zapato y seguir caminando, para vivir, para todo, para gozar y sufrir a alguien también. Soy romántico porque todavía creo. No tengo fe, detesto la fe, pero creo. Creo que podemos salvarnos todavía.

... y Tránsito llegó con su música al DF. Tocar por aquí y por allá. Otras gentes, nuevas ideas. Todos buscando algo. Medio hermanos todos producto de la poliandria de la Música pero también cabrones y duros y gandallas como hermanos de padre y madre. ¡Ábrete, sésamo! Y las puertas con sordera crónica (Mucho después sabríamos que las puertas que se abrieron eran las necesarias para crecer aunque no significaran contratos). En el albergue del CREA nos robaron un teclado de juguetería marca Casio y el Meñe decía fingiendo pesadumbre: -¡Somos un grupo que no tiene casio!-.

A estas alturas, me atrevo a pensar que así como Malasangre parió de sus cenizas al grupo Tránsito, de la misma manera Tránsito generó de sus contradicciones dos realidades incontrovertibles: su propia desaparición y a Gerardo Peña.

CL: ¿Cómo es ser Gerardo Peña?
GP: Triste. Siempre esperando, buscando. Viendo la luz del faro del puerto desde lejos, sin llegar.

CL: ¿Empeñado en qué?
GP: En decir lo que pienso, en abrir los ojos

CL: ¿En qué crees?
GP: En despertar. En la provocación. En desmentir toda esto que nos han inculcado. Creo con bases, insisto, no es fe. No hay nada más dañino e ilógico que la fe. Aunque es buena droga, ya sé.

CL: ¿Cabes en tu propia piel?
GP: No, por eso hago canciones, por ahí salgo.

CL: Parafraseando aquella vieja consigna guerrera: ¿La canción es un arma cargada de futuro?
GP: Debería ser, hay canciones que lo son, pero estamos tan inundados de baladitas cargadas de prehistoria que me dan ganas de vomitar. Y que conste que hablo de la trova.

CL: ¿Vale la pena soñar?
GP: Creo que nunca lo vamos a saber. Quizás sirva para sentir que hicimos algo concreto y tangible en nuestra vida: sueños.

CL: ¿Quién se olvida tanto de nosotros?
GP: No sé pero no me importa. Si alguien nos olvida hay que arreglárnoslas solos. Ni modo.

CL: Ya has logrado vivir de tu oficio... (ojo editora, es afirmación)
GP: He logrado sobrevivir de mi oficio.

CL: ¿Oficio o vocación?
GP: En la vida actual, un poco de todo para salir a flote.

CL: ¿Realmente 20 años son nada?
GP: No es cierto, en ese tiempo una persona puede volverse otra. Un hijo puede crecer y darte cuenta tarde de que no lo viviste. Una revolución puede caerse o podrirse. La gente de izquierda puede dejar de serlo y formar el PRD. El mundo ha vuelto a ser plano y Adán y Eva le van ganando a Darwin.

CL: La vida es una "volado" del que nadie sale vivo: ¿piensas en el tiempo?
GP: Últimamente mucho, edad le llaman. El tiempo pasa y Pablo Milanés se va volviendo viejo.

La mirada de Gerardo Peña habla hasta por los codos y con frecuencia desmiente la ironía de sus palabras, su escudo protector. Le resulta difícil a Gerardo Peña empezar a hablar, titubea, pero una vez que suelta la lengua él mismo se arrebata la palabra de la boca. Tiene la intempestiva osadía propia de los tímidos y las más de las veces remata sus ideas con algún comentario sardónico. Su ironía lo abarca a sí mismo y no se tienta el corazón para convertirse en blanco (paradoja estimulante) de su humor negro.

Empeñado como es, Gerardo Peña ha llegado a convertirse en uno de nuestros escasos productos artísticos de exportación: se ha presentado en foros de Estados Unidos, Nicaragua, Guatemala, Honduras, Argentina, España, Alemania y una gran parte de la República Mexicana.

CL: Un hijo, un libro, un árbol, ¿es importante?
GP: No creo que eso haga a un hombre necesariamente. Martí la tenía fácil para plantear eso: era escritor, tenía un patio y no le tocó este mundo. Me gustaría escribir un árbol, sembrar una canción mejor que las anteriores y ayudar a mis hijos a que se planten solos.

CL: Aguilar Camín dice que el cuerpo da para varias monogamias... ¿Será?
GP: Y varias poligamias también. No sé si el corazón dé, pero qué chingados, hay que probar.

CL: Lluvia...
GP: Me da tranquilidad. No hay nada como una lluvia a cuatro manos.

CL: Tirso de Molina condena a don Juan a ir al infierno mientras que Zorrilla lo hace salvarse e ir al cielo. En Tirso don Juan es un burlador. El don Juan de Zorrilla, en cambio, es un seductor, conquista a la mujer con el puro encanto de su palabra., le da lo que ella pide: Amor. ¿Burlas o seduces?
GP: Nunca burlo. Me dejo llevar por lo que me provoca dar o pide sin pedir una mujer. Mi talón de Aquiles.

CL: Durazno...
GP: Siempre he creído que mi alergia al durazno es psicosomática. Qué casualidad que siendo algo tan bueno no lo acepte. Vengancitas de la vida.

CL: Compañera...
GP: Es lo que no he sabido conservar ni valorar ni distinguir. No es bueno ser así.

CL: ¿Qué piensas que eres para la gente que sabe de ti?
GP: Quizás alguien muy terco. Para mí, soy el capitán del Titanic.

CL: ¿De no ser tú, quién te hubiera gustado ser?
GP: De no ser Gerardo Peña sería Francisco Flores.

CL: ¿Para dónde tomarías un tren en este instante?
GP: A Hermosillo (neta).

CL: ¿A qué le temes?
GP: A la muerte. Pánico.

CL: Escribe tu epitafio en cinco palabras...
GP: Aquí:
      Gerardo Peña,
      enterrado vivo.

Carlos Licón
Poeta. Hermosillo, Sonora.
Otoño del 2005







ENTREVISTAS (fragmentos)


“¡A mí qué me importa su novia!”: Gerardo Peña
Por Manuel José Serrano

Gerardo Peña “el Meñe” es un cantautor provinciano al que se le puede cuestionar sobre su música y lo que piensa, vació su verdad en la grabadora cuando le pregunté hace unos días... Para mi gusto, es uno de los mejores creadores de canción en México. Imaginen ustedes que incluso, Alejandro Filio, dice que hay mucho que escuchar y aprender de “el Peña”. Y es que, la música de Gerardo es lo que un cantautor honesto imagina y transmite con su guitarra, su música tiene movimiento y entusiasmo de trovador.
En los días en que muchos nos preguntamos si existe una Trova Mexicana, auténtica y real, Gerardo Peña habla a continuación de esta ignota realidad musical, de la música que imagina, de “El que la hace... la canta” y de la distribución masiva de su canción “Muy a gusto” por este disco que anda rolando Sony.

¿Hay unidad entre todos estos movimientos, de los roleros, la trova rupestre, los cantautores?
No y no creo que sean movimientos, yo creo que son cantautores aislados. Somos cantautores, trovadores, roleros, o como quieran llamarle... aislados; que somos amigos algunos de otros y nos reunimos unos con otros a partir de la amistad, pero no creo que sea un movimiento y no me parece que haya una unión. Hay unión sólo en la medida en que coincidimos en los mismos lugares tocando, nos encontramos, nos invitamos a las fiestas y ahí nos enseñamos las canciones. Es una unión bastante informal pues sólo es amistosa, no es un movimiento en forma.

¿No hay una trova mexicana como tal?
No siento yo eso, a lo mejor me equivoco pero yo no siento eso, ni siento mucho parentesco entre unos y otros, quizás ahorita es tal la cantidad que en el futuro se propicie algo así como una unión ya más formal y no un movimiento. Pero no hay un movimiento, cada quien anda buscando el hueso por su lado.

¿Qué paso con lo del pasado?
Lo que pasa es que la necesidad de muchos de los trovadores jóvenes, sobre todo los muy jóvenes, es muy diferente a la necesidad de los trovadores de otras épocas. En otras épocas se cantaba promoviendo en las canciones un ideal que tenía que ver con cuestiones ideológicas o políticas. Ahora el cantautor... sobre todo los que son muy jóvenes, no conocen nada de eso porque vienen completamente de otro mundo, otras raíces, que son su vida personal, es decir, cantan a partir de sus problemas personales.
Todavía en Delgadillo escuchas esa influencia, por ejemplo en Filio no, en Filio son canciones de amor completamente. De Alejandro Santiago hacia los más jóvenes ya no ves eso, ves canciones de amor. Salvo excepciones: el Twinky, el Hueso... Aunque a ellos yo los siento más influenciados por el Mastuerzo que por los viejos cantautores.

¿Y Gerardo Peña?
Digamos que quizás yo soy de los más jóvenes de la vieja guardia, yo me siento como la cola de lo último, porque sí me siento emparentado en algunos intereses, no musicalmente, pero sí en algunas cuestiones con los textos. Yo crecí escuchando a Amparo Ochoa, Los Folkloristas, a Gabino, José de Molina, Mercedes Sosa, Inti Illimani, Quilapayún, Daniel Viglietti, Serrat, todos los que quieras de esa época, pero tú se los mencionas a los jóvenes y no saben quién es ni uno de esos. Aunque no seamos de la misma edad ni nada, yo me siento musical y cancionísticamente más emparentado con ellos que con los más jóvenes, porque no me parece que al mundo le puedan importar mis relaciones amorosas, no por eso no voy a hacer canciones de amor, pero tampoco voy a hacer un monumento al sufrimiento por la falta del amor porque se fue la novia.

¿Escribes lo que a la gente le interesa Gerardo?
No, escribo lo que a mi me interesa y si a alguna gente le interesa eso yo lo considero un lujo, digo “qué buena onda” por decirlo de alguna manera, si a alguien la pareció interesante, si alguien se sintió identificado con lo que canté. Yo canto lo que a mí me interesa, de modo que mi fuente de inspiración soy yo.

Decía Paco Barrios el otro día que sus canciones son como el Soundtrack de su vida...
Pues sí ¿no? Normalmente así es en un cantautor, aunque hay cantautores que la parte de su vida que escogen para musicalizar es su relación amorosa únicamente, ese es el problema para mí. O a lo mejor no es ningún problema, simplemente no me gusta. Yo prefiero un disco del Mastuerzo, de Silvio, de Joaquín Sabina, que me cuentan cosas, me cuentan lo que sucede en la calle, me cuentan lo que me sucede a mí. Yo oigo un disco de Serrat y siento que está hablando de mis cosas; y oigo un disco de “equis”, no voy a decir nombres, y está hablando de su novia, ¡A mi qué me importa su novia!

“Trato de sacar una musicalidad que yo escucho constantemente dentro de mí”

¿Musicalmente qué buscas Gerardo? ¿en la música que acompaña tus canciones buscas algo?
Yo siento que la música tiene que estar emparentada con la letra, es decir, no puedes tener una gran búsqueda en el texto, tratando de decir cosas interesantes y que la música sea de lo más convencional. Yo intento que la música por lo menos tenga algo de búsqueda en cuanto mis pocos conocimientos musicales me lo permitan, trato de buscar algo interesante, que suene diferente, algo original. Trato de sacar una musicalidad que yo escucho constantemente dentro de mí y trato de transmitirla a través de la guitarra, esa es música que yo estoy oyendo y que me estoy imaginando siempre. Ojalá y sea algo interesante para los demás también... le busco en el texto y le busco en la música también, no sé sí lo logre.

“...Silvio se distribuye masivamente y sus mensajes llegan claros.”

¿Cómo te ha ido con Torre de Babel?
Pues me ha ido muy bien, es el disco con el que mejor me ha ido, ha rolado entre la gente, lo han comprado mucho.

Y se siguen vendiendo los anteriores ¿no?
Sí, lo que pasa es que como no pertenecemos a disqueras grandes y no hay un “sencillo” de las canciones, seguimos siendo artistas nuevos para todo el mundo porque nadie nos ha oído, no aparecemos masivamente en ninguna parte, entonces siempre en el concierto hay gente nueva que no tenía ni idea compra los viejos discos y el nuevo si le gusto, y la gente que ya tenía los anteriores compra el nuevo. Y así va a ser porque como no aparecemos masivamente, no hay una compra masiva en una época de nuestros discos, sino que se están vendiendo y vendiendo lentamente. Así va a ser siempre.

Con el disco “El que la hace... la canta” de Sony hay un acercamiento de algunos cantautores con esta distribución masiva de discos y también hacia los medios masivos.
Sí, pues yo creo que es lo que buscamos todos, que nuestras canciones se conozcan. Por lo menos yo no tengo ninguna intención de que mis canciones se queden guardadas en un cajón. Buscamos una mejor y mayor difusión, y está es una oportunidad para hacerlo, entonces algunos decidimos entrar ahí.

¿Crees que pueda pasar claro, hacia los que van a escuchar ahora con esta distribución masiva, lo que hace Gerardo Peña?
Lo que pasa es que de una manera masiva no van a escuchar lo que hace Gerardo Peña, van a escuchar una canción que hago nada más. Y lo que puede suceder es que a una gran cantidad de gente le guste esa canción y se entere que existo, se van a enterar que existo y probablemente busquen mis otros discos, y se va a ir diluyendo a tal cantidad el asunto que, no van a venir esas grandes masas a mis conciertos. Va a venir más gente de la que viene actualmente, que es lo que yo quiero conseguir. Van a venir los que se interesaron en buscar mis otros discos, porque no hay más que una sola canción. Aún así, si esta disquera sacara un disco mío a nivel masivo, el interés mío y de la disquera será promover lo que yo hago, no adulterar lo que yo hago con tal de que llegue a otra gente. Por lo menos yo no haría eso, ni tengo la oportunidad de hacerlo, así es que si existe la posibilidad de que se distribuya mi trabajo a otro nivel tendrá que ser con lo que yo hago. ¿En qué nivel puede llegar claro o no? Pues no sé, ya dependerá de la gente que se acerque a mis conciertos o que oiga los discos detenidamente. Es decir, Silvio se distribuye masivamente, Joaquín Sabina se distribuye masivamente y sus mensajes llegan claros.

¿Qué te parece el disco completo “El que la hace... la canta”?
Pues hay canciones que me gustan y canciones que no me gustan, me gusta mucho la canción de Elefante, la canción de Alejandro Santiago, la canción de Enrique Quezadas... hay otras que no me gustan tanto, y no es que yo crea que son malas, simplemente es cuestión de gustos.

Gerardo Peña me dice que cada cantautor tiene objetivos distintos. En agosto de 2001 se llevó a cabo el Primer Festival Nacional de Trova Contemporánea en México, el cual parece no haber tenido repercusiones, como si las olas no hubieran llegado aquel verano... Cuando hablamos de trova sabemos que habrá una fusión musical tremenda de ritmos e influencias en quien la interprete. Sabemos también que los trovadores reflexionan “en verso, sobre la vida y sobre las preocupaciones del hombre”, sobre el amor, la libertad y la justicia. En aquel Festival se clamaba por una mayor difusión, las cosas han caído por su propio peso y es cercana una mayor difusión para muchos cantautores y cantautoras. La reflexión que ha faltado es sobre la unión, sobre encontrar objetivos comunes, sobre prever que el “hueso” alcance para todos “Hoy que la sombra engorda...”.
“ Yo quiero hacer un congreso de lo unido”. Cantautores, si es que se pueden unir y formar una Trova Mexicana valiosa en ideales, cultura y particularidad, en movimiento evolutivo, para que tome dirección útil y trascendente su esfuerzo musical y dejen de ser cantautores aislados como veleros sin puerto en el océano global. ¡Inténtenlo! (¿)Es posible(?).

José Manuel Serrano
es realizador de programa Trova de Babel
en Radio Cultura Mazatlán 90.5 FM.
contacto:
jmsserrano@hotmail.com





EL FINANCIERO México DF 18-11-96 Malú Huacuja del Toro

¿Cree usted que al pueblo de México le intersa escuchar canciones como las que grabó en este disco?
- Bueno; si estamos hablando de la mayoría del pueblo de México, yo creo que no le interesa para nada, pero para nada, oir mis canciones.

¿De manera que no compone usted canciones para el pueblo de México?
- Compongo para mí, en primer lugar, y me alegra mucho cuando descubro que a la gente le gustan mis canciones.

¿Esa gente, en su opinión, pertenece al pueblo de México?
- Pues sí, pero no a las mayorías.

¿Entonces compone usted para las minorías?
- Yo compongo, punto. Desafortunadamente, mi música le va a gustar a las minorías del pueblo de México, pero eso es algo que yo no controlo; que no depende de mí.



LA VOZ DE MICHOACAN Morelia, Michoacan. 28-6-97 Yazmín Aburto Z.

¿Cómo te parece el ambiente "trovero" del país?
- Es un ambiente con buenas intenciones y de compositores que queremos trascender, hacer cosas. Pero no me gustan muchas canciones. Siento que hay un abismo muy grande entre lo que se hace en España, en Brasil, en Italia, en Cuba, y lo que se hace en México. Hay mucho por hacer en cuanto a la calidad de las canciones.
"Por un lado, los compositores nos tenemos que quitar muchos prejuicios, lastres, musicales y letrísticos. Todavía componemos muy "tercermundistamente". Hacemos canciones pobres, pensamos en el qué dirá la gente. Componemos pensando que a lo mejor viene Televisión Azteca y nos contrata, y tonterias así. No estallamos. Por otro lado, no nos alimentamos mucho, no leemos, no estudiamos música. Entonces la canción sigue siendo pobre, salvo sus excepciones. Creo que tendríamos que hacer canciones buenas constantemente, no que se nos escaparan a veces."

¿Cual es el motor que te impulsa a componer?
- Mis necesidades. Lo hago porque no me queda otra. Hay cosas que veo en mí o en la calle, que me mueven y me estrujan. Siento como si algo fuera a estallar dentro de mí y se me tranquiliza hasta que hago otra canción. Para mí, componer es como exorcisarme. Saco la basura, los demonios que la vida me metió.



EL FINANCIERO, Cultural México DF 18-03-93 Malú Huacuja del Toro

Háblame de tu trabajo. Una de las peores preguntas que puede hacerte un periodista es: ¿qué tipo de canciones compones? Exactamente es lo que quiero poreguntarte.
- Tienes toda la razón. Es una de las peores preguntas que puede haber para mí, porque no me gusta clasificar las canciones. Me gusta hacerlas. Yo hago canciones sin preocuparme si la mitad es rock y la otra salsa. Hay gente a la que mucho le preocupa qué tipo de música toca uno. Es gente muy dada a la archivonomía. Esa manía de clasificar las cosas nos hace muy renuentes a lo nuevo porque no encontramos un casillero dónde ponerlo, y entonces lo desechamos.

¿Crees que haya otros países dende exista más represión musical que en México?
No conozco la situación en muchos países, pero no he sabido de alguno donde exista más. En esto influye, por dupuesto, el monopolio televisivo, que ya ni es televisivo, sino cultural. Pero tambien tiene un papel decisivo el gusto manipulado de la gente. En el gusto han influido muchas cosas. Ha habido exaltación hacia "lo mexicano", que para mí no es más que un vicio, un freno, un lastre: esa adoración por las películas de los charros. Ese chovinismo recalcitrante que existe desde siempre. La producción de aquí tiene que sonar a "mexicana", como si este país no tuviera miles de kilómetros cuadrados con música completamente diferente. Pero en México no sólo hay represión, sino autorrepresión. No es que no haya creatividad, sino que está reprimida. Uno de los frenos que se le impone es ese chovinismo. Hay como una añoranza por lo viejo y obviamente es debido a la falta de lo nuevo. Hay un temor hacia lo nuevo y no se avanza, como las canciones rancheras y de cabarets; todo ese ensalanzamiento a la vida de cabareteras de los años 40 en México. Yo siempre he pensado que todo tiempo pasado ha sido peor. Nunca he pensado que haya sido mejor.

Eres uno de los pocos compositores que conozco o, mejor dicho, el único que critica y se burla abiertamente de la "nueva nostalgia". ¿Porqué la aversión?
- Porque es muy limitante. No tengo nada en contra del género musical en sí. Es simplemente que ya pasó. No les veo nada de rescatable a finales del siglo XX a esas loas al alcohol, al macho que golpea y a las putas de liguero y boquilla. Es un no arriesgar en el gusto de la gente. Entrar a la borregada. El hecho de que las intérpretes del llamado Canto Nuevo terminan cantando puros boleros no quiere decir que estén fuera de Televisa. Todo es la misma mierda. Televisa apoya que canten boleros porque todo forma parte del no arriesgar.

¿Y qué es entonces para ti lo que define a un compositor mexicano de otros?
- Que te mueres de hambre, a menos de que seas amigo de Cantoral.

¿Porqué de todas formas, sin ser amigo de Cantoral, eres compositor?
- Lo que pasa es que soy compositor porque sí, porque es lo que más me apasiona.
La única diferencia que haría mi posible amistad con Cantoral es que sería multimillonario.

¿Y porqué no buscas a Cantoral ya que eres tan pobre?
- Porque yo prefiero ganarme el dinero trabajando.

¿Estás en México porque no puedes irte, o porque quieres quedarte?
- Porque me gustaría querer quedarme.


Luis Aguilar. Diario de Monterrey, 31 de Mayo de 1999.

¿Cuándo, como, dónde y por qué?
De niño nunca me imaginé hacer otra cosa: La música ha estado conmigo siempre. Digamos que no tuve muchas opciones. Empecé a tocar guitarra y cantar a los 12 años; a componer a los 15 y a dedicarme profesionalmente a esto a los 18.

La inspiración ¿es autónoma? No. Está dominada por nuestros deseos, ganas de trabajar y conocimientos técnicos del oficio.

¿Cómo te defines como ser humano? Escéptico.

¿Has llorado por amor? Océanos. ¡Hasta he hecho muchas canciones inspiradas en ello!

¿Cuál es el precio de la fama? Si alguna vez la tengo te lo contestaré.

¿Te interesa la fama? Me gustaría que me escuchara más gente. La fama en sí ni me la imagino. El aplauso es adulador pero engañoso.

¿Por qué cantar ante 20 o 30 gentes, si podrías hacerlo ante centenares? Porque son los que van a mis conciertos. Desafortunadamento uno no elige: A veces tiene que ver con la difusión que se le da a un concierto.

¿Cuál camino tomas, la derecha o la izquierda? La izquierda, aunque actualmente no milite ni me guste ningún partido político mexicano. La política tiende a asquearme.

Háblame del amor de tu vida . . . El amor de mi vida siempre será el que esté viviendo en el presente.

¿Cuándo y por qué dejarías de cantar? Cuando sienta que lo que la gente está escuchando no es lo que a mí me gustaría darles; cuando mi capacidad de hacer canciones y cantarlas no corresponda a mis ganas de hacerlo bien.

¿Cuál es tu fuente de inspiración? Yo. Lo que vivo, lo que veo que seucede y me sacude. La basura que me pone la vida y necesito limpiarme.

¿Cómo te imaginas a Dios? Si existe, lo cual no creo, me lo imagino igual a como lo pínta Saramago en su libro El evangelio según Jesucristo.

¿De veras crees que el amor sirve para algo? Creo que no lo escogemos. Puede dominar nuestras vidas sin saber siquiera si nos sirve o no. A veces nos puede hacer daño y sin embargo amamos.

Y cantar y componer, ¿tienen alguna utilidad? Creo que nos pueden sacar cosas que hay que sacar, como la tristeza, la alegría, el coraje. Nos puede hacer bailar, rebelarnos y que el corazón lata más fuerte.

¿Qué son las mujeres? Seres humanos diferentes a los hombres, pero que deberían tener los mismos derechos. En mi vida, mi principal adicción y remedio.

Y el hombre, ¿qué es? Un animal con un cerebro más desarrollado que los otros. Capaz de inventar la ciencia, el arte, la guerra, las ciudades, el amor, los dioses y los cuentos para niños.

¿Qué futuro tiene la música no comercial en este mundo de reflectores? Me gusta imaginar que el futuro podría ser de las manifestaciones más honestas de la humanidad y no de tanta ambición y dominio del dinero.


Revista Así. Marzo de 2001.

"No soy un mártir de la canción, ni soy de los que piensan que la música es una lápida con la que hay que cargar. Los discos se venden muy bien, lo que pasa es que no aparecemos en la radio y en la TV comerciales y la gente cree que lo que no sale en la televisión no existe, pero existe y tiene una vida bastante gorda.
"No pienso que mi música sea alternativa; no sé cómo llamarla: hay gente que le llama canción contemporánea, nueva trova, canto nuevo, nueva canción aunque tampoco es nueva, cualquier término que le pongamos y que sirva para que la gente la identifique, es bueno.
"Yo siento que a veces el límite entre la música que yo canto y la música comercial es muy delgado, a veces hasta borroso. La canción comercial es una canción que fue compuesta y grabada y promocionada con la única intención de vender y que le deje dinero a la gente y a las disqueras; no tiene otra intención, no les importa lo artístico, no les importa nada, lo que importa es vender. Y la otra canción se supone que debe ser una canción que aunque no venda, trate de comunicar cosas, de externar lo que el compositor trae adentro; pero yo digo que el límite a veces es muy delgado porque mucha veces la canción comercial es muy artística, a veces está muy bien hecha. Y hay veces que la canción de trova es horrible. A veces creo que la única diferencias es que unos tienen el apoyo de disqueras y otros no".


Dalia Zúñiga. Siglo 21. 24 de Mayo de 1997.

Como trovador podría asociársele con un anarquista que protesta ante la sociedad y el gobierno, pero, asegura:
"No estoy contra lo establecido, estoy en contra de que se explote, se engañe y se enajene a la gente, de que se les golpee a los niños y a las mujeres, en contra de tantas cosas desagradables que vemos todos los días en la televisión. Con lo que voy de acuerdo es con el progreso, con esos aciertos que la tecnología y la civilización puede traer. Es falso que todo tiempo pasado fue mejor, ahora vivimos mil veces mejor que en la Edad Media, existen medicinas más efectivas que la penicilina, satélites y computadoras que hacen más fácil y productiva la vida del hombre, pero me molesta el mal uso que se les da a esas cosas en contra del mismo hombre y a favor de algunos".
"Comparándome con la mayoría de los habitantes de este país, vivo en el lujo total, es decir, tengo dinero nomás para pagar la renta y comer, pero cuando salgo a la calle y veo que la gente se está muriendo de hambre, que se mete gasolina en la boca para escupir una llamarada gigante, pienso que estoy viviendo en la exuberancia, hasta me da vergüenza a veces".





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